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Qué es la verdad y qué es la mentira

Balanza equilibrada con una piedra y una pluma representando la relatividad de la verdad en el coaching profesional.



¿Crees que tienes la razón? Probablemente ese sea tu mayor problema. Descubre por qué la verdad es relativa y cómo usarla para negociar tu éxito.

La dictadura de la razón: por qué tu verdad absoluta te está arruinando la vida


El mito de la roca que siempre cae

A todos nos han vendido la moto de que la verdad es un bloque de hormigón: sólida, inamovible y, sobre todo, única. Nos movemos por la vida señalando con el dedo lo que "es" y lo que "no es", como si tuviéramos un contrato de exclusividad con la realidad. Pero como profesional del Coaching con unas cuantas décadas de vuelo a mis espaldas, te diré algo que igual te escuece: la verdad absoluta es el unicornio de las relaciones humanas. Todo el mundo habla de ella, pero nadie la ha visto de cerca sin que le mienta un poco. 

Partamos de una base lógica que hasta un niño entendería, pero que a los adultos nos cuesta aceptar porque el ego pesa más que un saco de cemento en el Musel. Imagina que sueltas una piedra. Tu cerebro, entrenado en la comodidad de lo obvio, te dice que la piedra bajará. Es una verdad indiscutible, ¿verdad? Pues no. Es una verdad "terrestre". Cámbiale el escenario a esa piedra, llévala a otro planeta con una gravedad distinta o métela en una cámara de vacío con magnetismo extremo, y tu verdad absoluta se va al traste. La piedra flota, se eleva o baila una jota si le apetece.

¿Qué ha cambiado? El contexto. Y aquí es donde la mayoría de la gente se pega el castañazo en sus empresas y en sus matrimonios: pretenden que su piedra caiga siempre hacia abajo, ignorando que el escenario de la otra persona tiene sus propias leyes de la gravedad. 

"No hay hechos, solo interpretaciones". — Friedrich Nietzsche.


La verdad como materialización del sentimiento

Si me preguntas qué es para mí la verdad en una sesión, ya sea aquí en mi despacho en Asturias o a través de una pantalla en una sesión online, te lo resumiré de forma quirúrgica: la verdad hablada es la materialización, con palabras, de lo que se siente o se piensa en un momento preciso. Punto. 

Esto implica que existen tantas verdades como huellas dactilares hay en el mundo. Se parecen, sí. Tienen espirales y líneas similares, pero si te acercas con un poco de rigor técnico, verás que no hay dos iguales. Tu socio puede estar convencido de que la empresa necesita expandirse ahora, y esa es su verdad. Tú puedes estar aterrado por el flujo de caja, y esa es la tuya. ¿Quién miente? Ninguno. Simplemente, vuestros procesos mentales han evolucionado a la par que vuestras vivencias. +1

El problema surge cuando confundimos "mi verdad" con "LA verdad". Ahí es cuando nos volvemos rígidos, pedantes y, sinceramente, bastante insoportables. La sabiduría real no consiste en acumular datos como una enciclopedia barata, sino en comprender las experiencias de los que nos rodean. 


La mentira: el arte de negarse a uno mismo

Hablemos de la mentira, pero no de esa que le sueltas al de tráfico cuando te para. Esa es supervivencia básica. Hablemos de la mentira profunda: negar lo que sientes o piensas para encajar, para no sufrir o por puro miedo al conflicto. 

Mentir no es solo decirle al otro algo falso; es negarte tu propia realidad. Cuando haces eso, te conviertes en un ser oscuro, sin lógica y, lo peor de todo, sin capacidad de evolución. Si no eres capaz de reconocer tu verdad, aunque sea una verdad que te duela o que te deje en evidencia, estás bloqueando cualquier posibilidad de mejora. En el coaching operativo, trabajamos precisamente para limpiar esa suciedad mental que te impide ver que el problema, muchas veces, eres tú mismo y tu incapacidad para ser honesto contigo. 

La mentira nos vuelve cobardes. La verdad, aunque sea relativa, nos hace libres y, sobre todo, nos hace humildes. No hay nada más potente que un líder o un padre de familia que es capaz de decir: "Esta es mi visión hoy, basándome en lo que sé, pero estoy abierto a que me demuestres que estoy mirando el cuadro al revés". 


Negociar desde la trinchera de la honestidad

Si estás leyendo esto y piensas que ser "dueño de la verdad" te da poder, te equivocas de medio a medio. La verdad es, en realidad, la base de cualquier negociación exitosa. No puedes llegar a un acuerdo con alguien si ambos estáis defendiendo verdades absolutas como si fueran fortines medievales. 

En mis años de experiencia, he visto cómo conflictos que parecían el desembarco de Normandía se solucionaban con una frase tan simple como potente: "Esta es mi opinión sobre este tema y estoy convencido de que es la correcta, pero ahora dime la tuya para que podamos comparar ideas y llegar a una conclusión mejor entre los dos"

Eso no es debilidad. Eso es ingeniería de la calma. Es entender que tu interlocutor tiene sus propios filtros, sus propios traumas y su propia "gravedad". Si eres capaz de aparcar tu necesidad de tener la razón por un segundo, descubrirás que la verdad del otro puede ser la pieza que le falta a tu puzle. 

"Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad". — Marco Aurelio.


Por qué tus "verdades" de hace diez años hoy te dan la risa

¿Te acuerdas de lo que pensabas a los veinte años? Seguramente tenías verdades absolutas sobre el amor, el trabajo y el éxito que hoy, con alguna cana más y unos cuantos golpes de la vida, te parecen chistes de mal gusto. 

Nuestras opiniones cambian porque nuestro concepto de verdad evoluciona con nuestras experiencias. Lo que antes veías como una traición imperdonable, hoy lo ves como una debilidad humana comprensible. Lo que antes era una meta irrenunciable, hoy es una carga de la que te has liberado. Esto demuestra que la verdad no solo es relativa por persona, sino también por época. 

Si te aferras a una verdad vieja, te pasa como a esos ordenadores que intentan ejecutar un software moderno con un sistema operativo de los noventa: te bloqueas. Como profesional del coaching, mi trabajo no es darte verdades nuevas, sino ayudarte a que desinstales las que ya no te sirven y aprendas a gestionar las de los demás con un poco más de elegancia y menos agresividad psicológica. 


Guía práctica para no ser un "terrorista de la razón"

Para dejar de ir por la vida con la verdad por delante (como si fuera un escudo que en realidad es una venda), te sugiero unos cuantos ajustes de sistema:

  • Duda de tus certezas: Especialmente de esas que te hacen enfadar. Si una "verdad" te genera ira, probablemente sea porque tu ego se siente amenazado. 

  • Escucha el contexto ajeno: Antes de juzgar la "mentira" de otro, intenta entender qué leyes de gravedad rigen su mundo. Igual su piedra no cae porque está en otro planeta emocional. 

  • Valida sin compartir: Puedes aceptar que la verdad de otra persona es real para ella sin necesidad de que se convierta en la tuya. Eso se llama madurez. 

  • Actualiza tu software: No permitas que decisiones de tu "yo" de hace quince años dicten tu felicidad hoy. Tienes permiso para cambiar de opinión. 

Al final del día, lo que importa no es quién tenía la razón, sino quién ha sido capaz de construir algo valioso con las piezas de verdad que había sobre la mesa. La próxima vez que sientas la tentación de imponer tu visión, recuerda la piedra. Quizás, solo quizás, estás intentando que alguien vea caer un objeto en un lugar donde las leyes de la física son completamente distintas a las tuyas. 

"La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés". — Antonio Machado.



Lectura recomendada: "Quien y que eres: autoconocimiento"

¿Sientes que tu verdad te está alejando de tus objetivos o de las personas que te importan? A veces, lo único que necesitas es una visión externa que te ayude a recalibrar la brújula. Reserva una Sesión de Claridad y Estrategiaconmigo y pongamos las cartas sobre la mesa. Menos teoría, más calle.


También te puede interesar...

Si te has quedado con ganas de profundizar en cómo nuestras certezas pueden convertirse en prisiones, te invito a leer sobre los peligros de creer que poseemos la realidad absoluta en este artículo: El club de la verdad absoluta: cuando la razón se convierte en agresión


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Jose Ignacio Méndez

José Ignacio Méndez

Coach Acreditado con trayectoria sólida desde 1993. Autor de 28 libros y 13 cursos online. Especialista en resultados reales, sin humo. Sesiones presenciales en Asturias y formación online.

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