¿Sientes que la vida te pesa y no tienes energía? Descubre la mentira del agotamiento y aprende a activar tu verdadero motor interno sin excusas.
La mentira del agotamiento: Cómo activar tu fuerza oculta cuando la vida pesa demasiado
Fuerza oculta... o quizá no tan oculta.
Llevo treinta años escuchando las mismas excusas, y te aseguro que hay un patrón que nunca falla. Digo que esta fuerza "quizá no es tan oculta" porque hay muchas ocasiones en las que aparece por sí sola, casi por arte de magia, ante determinados estímulos. Curiosamente, esos estímulos casi siempre tienen que ver con las cosas que nos gustan, con nuestros hobbies, o con la necesidad imperiosa de estar con personas por las que sentimos algo especial.
Te suena la escena, ¿verdad? Suena el despertador a las siete de la mañana para ir a trabajar y sientes que te ha atropellado un camión. Te arrastras por el pasillo, te tomas el café con los ojos a medio abrir y te quejas de lo dura que es la vida. Sin embargo, si ese mismo despertador suena a las cinco de la madrugada un sábado para irte de viaje, para salir a la montaña o para coger un avión hacia tus vacaciones... saltas de la cama como si te hubieran inyectado adrenalina pura.
Entonces, la gran pregunta que te hago hoy es la siguiente: ¿eso significa que nuestra fuerza interior es "selectiva"?
Querer comparar el intrincado proceso de activación de la fuerza interior con la "memoria selectiva" es una disculpa fantástica. Es el escudo perfecto para aquellas personas que dicen carecer de dicha fuerza y prefieren instalarse en el victimismo cómodo de la apatía.
Sinceramente: a mí no me vale.
La anatomía de la mochila llena de piedras
Es cierto, y muy cierto, que muchas veces parece que no tenemos fuerza ni para respirar. Sentimos que todo se nos viene encima, que el mundo exterior es una apisonadora y nosotros somos el asfalto. En esos momentos de oscuridad, parece que la mochila que llevamos a la espalda se ha llenado de piedras por intervención divina.
"¡Es que no puedo con todo! ¡Necesito tomar vitaminas! ¡Me hacen falta vacaciones urgentes!".
Cuántas veces hemos dicho frases como estas, buscando la salvación en un bote de pastillas de farmacia o en un billete de avión a un resort con todo incluido. Como si el problema fuera una simple falta de magnesio o de horas de sol.
No voy a negar que los componentes fisiológicos pueden influir, y además mucho. Una mala alimentación o la falta de sueño pasan factura. Tampoco voy a negar que los componentes externos tienen un peso brutal. Vivimos en una sociedad acelerada; que haya tantas cosas que nos lastran (jefes tóxicos, deudas, compromisos absurdos, expectativas familiares) es parte de la vida. ¡No se me ocurre negar su existencia!
Sin embargo, hay algo que la mayoría de la gente prefiere ignorar porque requiere asumir responsabilidades. Esa mochila no se ha llenado sola. Gran parte de esas "piedras" las hemos metido nosotros voluntariamente por no saber decir "no", por querer agradar a todo el mundo o por no tener la valentía de tomar decisiones difíciles.
"No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas." — Séneca
El Sol particular: Ese lugar recóndito donde nace el impulso
Más allá de las vitaminas, de las vacaciones y de las excusas de manual, existe un sitio muy importante en nuestro interior. Un lugar recóndito y oculto al que podemos acceder siempre que lo deseemos. Un punto maravilloso lleno de luz, energía e impulsos primarios. Es como nuestro Sol particular.
Ese lugar donde nace la fuerza, donde reside la resiliencia en estado puro, está muy dentro de nosotros. Pero cuidado, que esté muy dentro no significa que esté encriptado ni que sea inaccesible. ¡Claro que lo es!
A lo largo de mis años pasando consulta, tanto en mis
El botón del óxido nitroso y la conexión mente-cuerpo
Hace muchos años, cuando practicaba atletismo y artes marciales a un nivel de exigencia brutal, aprendí una lección que ningún manual de teoría te puede enseñar. Aprendí en el barro, en el tatami y en la pista que la mente tiene un poder inmenso. Tan inmenso, que es capaz de doblegar y dominar a nuestro cuerpo cuando la biología grita basta.
En el deporte extremo, hay un momento crítico donde los pulmones arden, el ácido láctico inunda los músculos y el cerebro manda señales de emergencia ordenándote parar. Si en ese preciso instante nuestra mente dice: "Vamos", y esa orden es auténtica, innegociable y salvaje, nuestro cuerpo, sorprendentemente, dice: "Voy".
Si cuando parece que no podemos más, y estamos a punto de rendirnos, estuviéramos entrenados para acceder a nuestra reserva privada de energía... ocurriría algo espectacular. Sería el equivalente biológico a ese efecto que vemos en las películas de carreras de coches, cuando el protagonista, contra las cuerdas, levanta una tapa roja, aprieta el botón del óxido nitroso, y el motor ruge haciendo que el coche salga disparado dejando a todos atrás.
Todos tenemos ese botón. El problema es que la mayoría no sabe dónde lo ha escondido, o peor aún, tiene miedo de apretarlo por si no sabe gestionar la velocidad.
Diagrama Conceptual: El Ciclo de la Energía Auténtica
[ Estado de Agotamiento ] ↓ (Falsa Creencia: "Necesito descanso") [ Análisis de la Mochila ] -> (Descarte de piedras inútiles) ↓ (Conexión Mente-Cuerpo) [ Activación del Objetivo ] -> (El Botón del Nitro) ↓ [ Fuerza Oculta Desplegada ] -> Acción Imparable
El entrenamiento invisible: Menos teoría y más calle
Debemos estar convencidos de la existencia de esa fuerza interior, de nuestra voluntad inquebrantable por ser más fuertes y no rendirnos a las primeras de cambio. Pero no nos engañemos, esto no va de leer frases motivacionales en tazas de café ni de abrazar árboles esperando que el universo nos recargue las pilas.
Como todo en la vida, saber usar nuestras reservas de energía lleva entrenamiento. Y digo entrenamiento con todas las letras. Implica sudar, frustrarse y equivocarse. Pero no es algo que sea difícil de conseguir si tienes el mapa correcto. Como digo siempre en mis sesiones y en los
Parece fácil, ¿verdad?
Pues resulta que es el paso en el que tropieza el 90% de la gente. Con esto quiero decir que, quizá, lo primero que debemos tener meridianamente claro es cuáles son nuestros objetivos en la vida. Si no sabes adónde vas, cualquier camino te servirá, pero ninguno te dará la energía para recorrerlo cuando aparezcan las cuestas.
"Ningún viento es favorable para el barco que no sabe a qué puerto se dirige." — Séneca
Si no hay objetivo, no hay nitro
A partir de tener un objetivo claro, sabremos cuál es nuestra motivación real por conseguir esas metas. Y aquí debemos detenernos un segundo para limpiar un concepto que está muy manoseado hoy en día.
Nunca olvidemos la etimología y el significado real de la palabra: Motivación es aquello que nos da el motivo para la acción. Nos impulsa a lograr un objetivo. No es estar contento, no es saltar de alegría, no es tener ganas. Puedes estar cabreado, cansado y harto, pero si tienes el motivo claro, entrarás en acción. La motivación no es un estado de ánimo, es un estado de propósito.
Si tu objetivo es genuino (y no algo que la sociedad, tu pareja o tus padres te han impuesto), la energía fluirá. Si estás agotado constantemente, quizás no necesites más horas de sueño, sino un objetivo que realmente te despierte por dentro.
Una vez que tengas esa motivación real y descarnada, notarás que, en los momentos de bajón profundo, cuando la niebla mental intente apoderarse de ti, podrás encontrar ese lugar mágico. La fuerza vendrá a ti no como un susurro, sino como un rugido.
El compromiso contigo mismo
Una vez descubierto ese botón del óxido nitroso, una vez que hayas sentido lo que es operar alineado con tus verdaderos valores y objetivos, podrás recurrir a él siempre que lo necesites. Ya no dependerás de estimulantes externos, ni de la validación de terceros, ni de que el día amanezca soleado.
Descubramos nuestros objetivos reales. Dejemos de mentirnos con fatigas selectivas. Vaciemos la mochila de la basura que no nos pertenece para que nazca la motivación auténtica y, con ella, toda la fuerza que necesitamos para arrasar con los obstáculos.
"Tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza." — Marco Aurelio
Si te has pasado la vida buscando fuera la energía que ya tienes dentro, es hora de cambiar la estrategia. El motor está ahí, el combustible es tu propósito. Solo falta que te sientes al volante, dejes de mirar por el retrovisor y aprietes el botón de una maldita vez.
Lectura recomendada: Cómo Dejar de Procrastinar Sin Motivación: 3 Técnicas Estoicas
Da el siguiente paso: Si estás cansado de dar vueltas en círculo y quieres aprender a gestionar tu propia energía para alcanzar tus objetivos sin excusas, es hora de pasar a la acción. Explora mis

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