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¿Y si el problema eres tú ?

Coach profesional en Asturias trabajando la responsabilidad y el autoconocimiento frente a un espejo.


¿Cansado de tropezar con la misma piedra? Descubre por qué tú eres el origen y la solución a tus bloqueos con este enfoque de coaching radical.

¿Y si el problema eres tú? El manual para dejar de sabotearte y empezar a vivir


Vale, ya sé que esta no es la frase más simpática del mundo para empezar una conversación. Es más, puede que la hayas leído y te haya salido una ceja disparada hacia el techo, como si estuvieras a punto de lanzar rayos por los ojos. Pero si sigues aquí, es porque algo dentro de ti sabe que esta pregunta pica... pero pica como el alcohol en una herida: escuece al principio, pero desinfecta.

Como profesional del Coaching con tres décadas de "vuelo" a mis espaldas, te diré una cosa: la mayoría de la gente viene a mis sesiones buscando un mapa para cambiar a los demás. Quieren que el jefe sea menos autoritario, que la pareja sea más cariñosa o que la economía asturiana se vuelva de repente el Silicon Valley del Cantábrico. Y mi trabajo, a veces doloroso pero siempre honesto, es girarles el espejo.

El Ego: Ese guionista de pacotilla que vive en tu cabeza

Vamos a dejarnos de rodeos. Hay una verdad incómoda que nos gusta esquivar más que a la llamada de un número desconocido a la hora de la siesta: a veces el problema no es tu ex, ni tu jefe, ni Mercurio retrógrado. A veces eres tú. Sí, tú. Con tus patrones, tus expectativas poco realistas y esa tendencia casi artística a tropezar con la misma piedra, pero esta vez con otro peinado.

El ego es un mecanismo de defensa fascinante. Su función principal es mantenerte a salvo, pero su definición de "a salvo" suele ser "estático y con la razón por delante". Para el ego, admitir que uno mismo es el epicentro del conflicto es equivalente a una derrota catastrófica. Por eso prefiere construir castillos de naipes donde todos los demás son los villanos de la película.

"Todo lo que nos irrita de los demás nos puede llevar a un entendimiento de nosotros mismos". — Carl Jung.

Esta frase no es para ponerla en un azulejo en la cocina; es una herramienta técnica. Si te pasas el día señalando con el dedo, fíjate en que hay tres dedos apuntándote a ti. En mis sesiones de coaching en Asturias y online, lo primero que hacemos es bajar el volumen al ruido externo para escuchar el motor de tu propio coche. Porque, amigo, si el coche hace ruido, de nada sirve quejarse de que el asfalto está rugoso.

Ignorar las señales: El deporte olímpico de la negación

La vida te lanza señales, pero tú estás a lo tuyo, como quien va conduciendo con el freno de mano puesto y se pregunta por qué el coche huele a quemado. No es mala suerte, es ceguera selectiva. Vamos a hacer un chequeo rápido de realidad:

  • Si todas tus relaciones acaban con el mismo drama (aunque cambies de pareja cada dos años).

  • Si en todos tus trabajos te sientes "el único que curra" o el "incomprendido".

  • Si siempre hay alguien que acaba "decepcionándote" profundamente.

Igual no es una conspiración cósmica en tu contra. Igual es que vas por la vida con las gafas empañadas y te niegas a limpiar los cristales porque, oye, es más cómodo ver borroso que ver la realidad. El autoconocimiento y desarrollo personal no es un lujo para místicos, es una necesidad básica para cualquiera que no quiera vivir en un bucle infinito de frustración.

La garrafa de gasolina emocional y el arte de incendiarlo todo

Si todo a tu alrededor está en llamas constantemente, hazte una pregunta honesta: ¿Llevas una cerilla en una mano y una garrafa de gasolina emocional en la otra? A veces llamamos "pasión" o "intensidad" a lo que en realidad es una falta absoluta de regulación. Está genial sentir, pero otra cosa es montar una mascletà cada martes porque no te han contestado al WhatsApp en cinco minutos o porque un compañero de trabajo ha hecho un comentario que no te ha gustado.

En el mundo del entrenamiento —el de verdad, el de las pesas y el sudor— sabemos que si te lesionas siempre del mismo músculo, el problema no es la máquina del gimnasio; es tu técnica. En la vida ocurre lo mismo. Si tu respuesta emocional es desproporcionada al estímulo, el problema está en tu "software" interno. No se trata de reprimir lo que sientes, sino de entender por qué necesitas quemar el bosque cada vez que alguien no te da la razón.

Coaching vs. Queja: De la parálisis a la responsabilidad radical

Ahora viene lo jugoso. El momento en el que dejas de mirar hacia fuera buscando al villano y empiezas a mirar dentro buscando al director. Aquí es donde muchos huyen despavoridos porque la responsabilidad asusta. Pero, paradójicamente, la responsabilidad es lo único que te da libertad.

"No son las cosas las que nos perturban, sino nuestra interpretación de ellas". — Epicteto.

Como profesional del Coaching, mi enfoque es claro: la culpa paraliza, la responsabilidad empodera. La culpa es mirar hacia atrás para flagelarte; la responsabilidad es mirar el presente para actuar. Pasar del "¿Por qué me hacen esto?" al "¿Qué estoy permitiendo o generando yo aquí?" es el giro de guion que cambia tu vida. ¡Boom! Ahí empieza la verdadera magia.

No estamos hablando de psicología clínica. No estamos aquí para analizar traumas de cuando tenías cinco años (para eso hay excelentes terapeutas). Estamos aquí para ver qué haces hoy, con lo que tienes, para dejar de ser tu propio obstáculo. A veces, la mejor estrategia es una sesión de claridad y estrategia que te obligue a soltar las excusas.

El misterio de los patrones repetidos (O por qué siempre eliges el mismo "modelo")

¿Te suena eso de repetir siempre el mismo tipo de conflicto con distinta persona? Cambia la cara, cambia el nombre, pero el guion es idéntico. Es como ver la misma serie de Netflix en diferentes idiomas: al final, el final siempre es el mismo.

Esto no es azar. Es tu cerebro buscando lo familiar, aunque lo familiar sea una mierda. Romper un patrón requiere conciencia y, sobre todo, la valentía de admitir: "Soy yo quien elige esto". Si siempre te sientes atraído por personas que no se comprometen, quizás el problema no es que no haya gente comprometida, sino que tú, por alguna razón que deberías aprender a aceptarte y revisar, estás filtrando solo a los que te van a dar el problema que ya conoces.

La buena noticia: Si eres el problema, eres la solución

Si el problema fuera el mundo, estarías fastidiado. No puedes cambiar a 8.000 millones de personas, ni el precio de la gasolina, ni el clima de Gijón en noviembre. Pero si el problema está en tu configuración interna... ¡Toma el poder!

Significa que tienes la llave. Puedes actualizarte. Puedes dejar de pedir fuera lo que no te estás dando dentro. Y eso, aunque al principio asuste más que una notificación de la Agencia Tributaria, es profundamente liberador. Significa que tu bienestar no depende de que los demás se porten bien, sino de que tú sepas cómo tomar decisiones coherentes contigo mismo.

Cuidado con tu "Yo Soy Así" (La etiqueta que te está matando)

Mucho ojo con esa frase lapidaria. "Es que yo soy muy impulsivo", "Es que yo soy muy desconfiada", "Es que soy asturiano y somos muy cabezones". Muchas veces, ese "así" es una etiqueta caducada que usas como escudo para no cambiar. Es la excusa perfecta para seguir metiendo la pata y luego encogerte de hombros.

¿Realmente quieres seguir siéndolo? Porque igual esa versión de ti te sirvió hace una década para sobrevivir a una situación concreta, pero hoy es un lastre que no te deja avanzar. En el coaching trabajamos para despojarte de esas etiquetas que te quedan pequeñas. No eres un producto terminado; eres un proceso constante.

Conclusión: ¡Felicidades, eres el responsable!

Si después de leer estas palabras sigues aquí, enhorabuena. Tienes un nivel de valentía que ya quisieran muchos. Hay quien ve el título de este post y huye despavorido porque la verdad escuece. Pero tú te has quedado. Has sentido el pellizquito en el ego y, aun así, has seguido leyendo.

Eso dice mucho de ti. Dice que estás en ese punto mágico entre el "me duele un poquito" y el "necesito este cambio ya". Así que, deja de culpar al árbitro y empieza a revisar tu juego. No necesitas que el mundo cambie para que tú seas feliz o tengas éxito; necesitas cambiar la manera en la que tú te relacionas con ese mundo.

Si el problema eres tú, la solución también lo es. Y eso, querido ser humano en construcción, es el verdadero superpoder.


Lectura recomendada: "¿Quién y qué eres? Autoconocimiento”


¿Quieres dejar de ser el obstáculo en tu propio camino? Si estás listo para una sacudida de realidad que te impulse de verdad, reserva una sesión de coaching online o presencial y empecemos a trabajar en la única persona que realmente puedes cambiar: tú.

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Si este artículo te ha hecho reflexionar sobre tus propios límites, te invito a profundizar en cómo nuestras defensas a menudo se convierten en nuestra propia cárcel en el artículo. Libera tu mente y tu vida

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Jose Ignacio Méndez

José Ignacio Méndez

Coach Acreditado con trayectoria sólida desde 1993. Autor de 28 libros y 13 cursos online. Especialista en resultados reales, sin humo. Sesiones presenciales en Asturias y formación online.

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